miércoles, 6 de febrero de 2013

La rosa de arena dibujada por un terremoto


El 28 de febrero de 2001 un terremoto de magnitud 6.8 se desencadenó en el Pacífico Norte durante medio minuto. Sus efectos fueron, apenas, perceptibles en América del Norte desde Vancouver hasta Salta Lake City. La profundidad del epicentro, casi 50 kilómetros bajo la superficie terrestre limitó mucho los daños, pero en una pequeña tienda de Port Townsend, Washington, un péndulo de arena registró el movimiento para siempre.
Los trazos circulares exteriores que se ven, son los causados por aquellos que movían el péndulo habitualmente, mientras que el intrincado diseño del centro, fue provocado por el seismo.

Y es que los efectos no fueron demasiado destructivos gracias a la arquitectura implantada en la región y a que el epicentro (o sea, el reflejo del hipocentro en la superficie) se situó a unos kilómetros de distancia de la población. Pero entre los que produjo figura eso que vemos en la foto: una rosa perfectamente dibujada en la arena. Ésta corresponde a un péndulo que había en una tienda de Port Townsend llamada Mind Over Matter.

El aparato servía para dibujar formas geométricas al hacerlo bascular sobre un plato lleno de arena que tenía debajo. Pero cuando el dueño, Jason Ward, le echó un vistazo al pasar los temblores no daba crédito a lo que veía: aquello distaba mucho de las habituales líneas curvas y parecía haber sido trazado de forma deliberada por una mano especialmente hábil.

Townsend tuvo la feliz iniciativa de guardar aquella caprichosa obra de la Naturaleza y fotografiarla, enviando las imágenes a sus amigos. La globalización hizo el resto porque, circulando por Internet, esas fotos terminaron llegando hace poco a manos de geólogos y sismólogos.


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