martes, 2 de abril de 2013

Ejercicios para el Cerebro y aumentar tú Energía


Pensar que la meditación se ha asociado a la religión, creencias y supersticiones, es un estado del cuerpo como cualquier otro.

Aprendiendo a meditar puedes aprovechar las ventajas que este estado corporal tiene, entre los que se incluyen: relajación, aumento de la energía y  concentración.

La meditación está siendo tomada cada vez más en serio por investigadores de la salud interesados en la reducción del estrés y métodos alternativos para mejorar la salud.

La meditación es utilizada para tratar situaciones de ansiedad, dolor, depresión, problemas emocionales, insomnio, el   estrés y  también como un excelente ejercicio para el cerebro.

Tiempo requerido: 20 minutos diarios.

Aquí está como:

Siéntate: encuentra un lugar en el que puedas sentarte cómodamente de manera ininterrumpida por 20 minutos. Lo más importante es que te sientes de tal forma que tu columna quede lo más recta posible (es posible que hallas escuchado o escuches sobre cojines especiales para meditar, velas, incienso, campanas y muchas otras cosas que pueden ser divertidas, pero de las que no te debes preocupar. Lo verdaderamente importante es que estés cómodo y que practiques con regularidad.
Pon un cronometro: algunas veces mientras meditas puedes empezar a buscar una excusa para levantarte y hacer algo más. Una de las más irresistibles es mirar el tiempo. Esto se debe a que mientras meditas como ejercicio para el cerebro, pierdes la noción del tiempo y crees que ya ha transcurrido el tiempo de tu meditación y estarás mirando el reloj cada 30 segundos lo que no te ayudará mucho; o por el contrario te concentres y pases más tiempo en tu meditación del que tenías programado. Por lo tanto es importante que programes un cronometro y te olvides del tiempo.
Respira: respirar es una función automática del cuerpo, respiramos alrededor de diez millones de veces en un año sin notarlo, pero también podemos controlar nuestra respiración voluntariamente. Piensa en la respiración como una forma de comunicarnos con nuestros cuerpos, si respiramos pausadamente nuestro cuerpo se relaja, así mientras estas sentado presta atención a tu respiración, nota las inhalaciones, las exhalaciones y las cortas pausas entre ellas. Respira naturalmente, simplemente se consciente de ello. Esta será tu única tarea durante la meditación, si tus pensamientos interrumpen simplemente regresa a tu respiración.
Dale Nombre a Tus Pensamientos: el objetivo de la meditación es no tener pensamientos (bueno eso es imposible) pero al menos no interactuar con ellos. Si mientras meditas empiezas a recordar cosas de tu trabajo por ejemplo, intenta regresar a la respiración. Algunas personas encuentran útil dar un nombre neutral a ese tipo de pensamientos en el caso anterior llamaríamos a esos pensamientos “trabajo” y continuaríamos con la respiración.
No  Juzgues: la meditación puede ser difícil y hacerlo perfectamente es imposible. Tus pensamientos surgirán, y te encontraras algunos días  pensando en tus familiares durante todo el tiempo de la meditación. Eso es normal, cada vez que te suceda regresa a estar consciente de tu posición y tu respiración. Evita juzgarte, evita crear secuencias de pensamientos sobre por qué no puedes meditar o que tan malo eres en esto, solo regresa a tu respiración.
No Te Escuches a Ti Mismo: mientras meditas habrá una vocecita dentro de tu cabeza intentando detenerte. Esta vos llegara con grandes ideas, que debes escribir inmediatamente. Te leerá la lista de cosas por hacer presionándote para que te detengas y te pongas en actividad. Tratará de convencerte de que el cronometro de ha detenido, que has meditado por horas y estas retrasado para algo. Evita escuchar esa voz, mientras meditas no hay nada más importante para  hacer, permanece sentado.
Observa Cómo Pasan Las “nubes de pensamiento”: Mira la meditación como un experimento. Obsérvate a ti mismo pensando, examina como los pensamientos surgen aleatoriamente y luego se conectan con otros. Que pasa a tus pensamientos si no los nutres. Eventualmente veras que la mayoría de los pensamientos surgen aleatoriamente y que no merecen tu tiempo. Además aprenderás a tener mayor consciencia de tus pensamientos.  Tal vez la mayor  enseñanza de la meditación es que tú  no eres tus pensamientos.
Aplicando La Meditación a Tu Vida Diaria: Muchas de las habilidades aprendidas en  la meditación pueden ser aplicadas en tu día a día, medita cuando estés esperando algo, te sientas molesto etc. Toma un descanso de dos minutos para respirar varias veces al día. Observa como tus ideas se desarrollan durante el trabajo, conversaciones, o resolviendo problemas.

Repite Diariamente: la meditación para hacer ejercicios para el cerebro es una habilidad que necesita práctica. Crea un espacio es tu día para ella y respétalo. Tu cerebro se beneficiara enormemente de los viajes fascinantes e interminables dentro de tu propiamente y tu cuerpo lo hará gracias  a la relajación y reducción del estrés.

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